Na Espanha, competições de caballistas continuam a usar vacas mansas, apesar de ser ilegal. A lei proíbe o maltrato de animais, exceto para vacas e touros bravos de lide. Organizadores dessas competições, que atraem muitos espectadores, inclusive crianças, admitem que utilizam vacas mansas. Enquanto isso, os governos regionais afirmam que as leis de proteção animal estão sendo seguidas. Os jinetes perseguem as vacas a alta velocidade, causando ferimentos graves ou até a morte dos animais, e quanto mais violento o impacto, mais pontos eles ganham. Embora a Federação Hípica Espanhola tenha retirado essa prática do esporte em 2010, as competições foram renomeadas e continuam a ocorrer. Veterinários e ativistas denunciam o uso de vacas mansas, que são mais fáceis de manejar, e afirmam que as autoridades não estão fazendo o suficiente para impedir essa prática. A situação é preocupante, pois muitos não têm conhecimento do que acontece nessas competições, que são realizadas em propriedades privadas. As autoridades, por sua vez, evitam tomar medidas decisivas, mesmo com investigações que indicam que essas competições violam as leis de proteção animal.
Cientos de jinetes participan anualmente en competiciones de caballistas en Andalucía, Extremadura y Castilla y León, donde se utilizan vacas mansas, a pesar de que esta práctica está prohibida por la ley estatal 32/2007. Esta normativa protege a los animales, exceptuando a los toros bravos de lidia. Organizadores de estos eventos admiten el uso de vacas mansas, mientras que las autoridades regionales afirman que se cumplen las leyes de protección animal.
En estas competiciones, los jinetes persiguen a las vacas a gran velocidad durante aproximadamente 500 metros, utilizando garrochas (varas con puntas de acero) que provocan caídas y lesiones graves en los animales. Cuanto más espectacular es la caída, más puntos obtienen los caballistas. Juan Jesús Gamaza, ganador del campeonato interregional de 2024, confirmó que se utilizan tanto vacas mansas como bravas en las competiciones.
A pesar de las advertencias de la Junta de Andalucía sobre la ilegalidad de estas prácticas, los gobiernos autonómicos evitan prohibirlas. La Guardia Civil, a través del Seprona, asegura que revisa el cumplimiento de la ley, pero no ha aclarado si verifica el estado de las vacas durante los torneos. Veterinarios y organizaciones de defensa animal critican la falta de acción y la normalización del maltrato.
La Federación Hípica Española eliminó estas competiciones en 2010, citando preocupaciones sobre la salud animal. Sin embargo, las federaciones regionales han cambiado el nombre de estas actividades a “Faenas y Doma de Campo” y continúan organizándolas, ignorando el uso de vacas mansas. La situación ha generado indignación entre los defensores de los derechos de los animales, quienes destacan que el noventa por ciento de la población desconoce estas prácticas.
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