El mercado de bonos español volvió a tomar impulso tras la tregua entre Estados Unidos e Irán, con demanda relevante y emisores adelantando operaciones pese a la incertidumbre. BBVA, Santander, Iberdrola y Unicaja emitieron 5.450 millones de euros en deuda a medio y largo plazo. Canarias añadió 500 millones.
La emisión conjunta supera la demanda de 15.500 millones, según datos del mercado, multiplicando la oferta por 2,6. Telefónica gestionó un mandato para emitir en dólares australianos, con vencimientos a seis y diez años, para diversificar inversores.
En el ámbito europeo, Natixis destaca que la ventana de captación totalizó 14.000 millones de euros entre bancos, empresas y estados. Las operaciones incluyeron desde deuda de alta calidad hasta instrumentos de mayor riesgo.
La mejora de apetito responde a señales de menor incertidumbre y a la proximidad del blackout de resultados. Analistas señalan que la liquidez disponible facilita absorber las nuevas emisiones sin fricciones.
A nivel de crédito, los diferenciales de deuda corporativa se mantienen estables frente a la deuda soberana, que ha visto rendimientos al alza. Con todo, el mercado observa cautela ante posibles movimientos de política monetaria y geopolítica.
Los expertos señalan que la liquidez abundante podría moderarse en el corto plazo. Aun así, emisores aprovechan el entorno favorable para asegurar costes de financiación y gestionar vencimientos próximos.
Entre na conversa da comunidade